Persiana atascada o que no sube: causas y soluciones
Te explicamos las causas más habituales de que una persiana se atasque o deje de subir, y cuándo conviene llamar a un técnico.
Causas más frecuentes
La cinta o correa desgastada es una de las averías más comunes: con el uso continuado se deshilacha y puede romperse, dejando la persiana bloqueada en cualquier posición.
Si la persiana es enrollable, el eje puede desalinearse o las láminas pueden salirse de la guía lateral, provocando que se atasque al subir o bajar.
En persianas motorizadas, un fallo en el motor o en el mecanismo de final de carrera también puede impedir el movimiento normal.
Qué puedes revisar tú mismo
Comprueba que las guías laterales no tengan obstrucciones ni acumulación de suciedad que impida el recorrido de las láminas.
Si la persiana es motorizada, revisa que no se haya producido un corte de corriente o un fallo en el interruptor antes de pensar en una avería mecánica.
Cuándo llamar a un técnico
Si la cinta se ha roto dentro del cajón, o si el eje de arrollamiento está dañado, es recomendable que un técnico lo revise, ya que suele requerir desmontar el cajetín.
En persianas motorizadas con fallo eléctrico, un técnico puede diagnosticar si el problema está en el motor, el cableado o el mando.
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